Gracias a la empresa chocolatera belga
"Bisous", tienes dos estupendas opciones que nunca consideraste:
1.
Comerte un ano de chocolate: el más intenso sabor del chocolate fundido en la forma anal. Antes de probarlo, seguro que pones en duda si es chocolate, el color y la forma no ayuda. Se acabó eso de llevar "Ferrero Rocher" en las fiestas más prestigiosas, ponles a tus invitados un buen culo de chocolate.
2.
Colgarte un ano de plata: ¿Qué mejor que colgarte un buen culo al cuello de plata auténtica?. Y si no te convence al cuello pues lo puedes dejar como pieza de coleccionista. Aunque date prisa, es edición limitada y tendrás que pagar 275 libras (casi 415 euros). Ya ves, todo un lujo. Pero este no se puede comer, por si acaso...