No damos a basto. Ya vamos a un invento japonés por día. La verdad es que el bien que ellos están haciendo por la sociedad nunca se lo podremos pagar.
Un fabricante japonés ha inventado el último grito en galletas, y lo de grito va literal. Unas galletas de arroz que serían normales sino llevaran
incrustadas varias avispas. Avistas reales, de cuerpo presente y cazadas en estado salvaje.
Aunque no lo parezca, están siendo un rotundo éxito, ya que las avispas han pasado de ser odiadas a ser
tan queridas como el pescado. El fabricante quiso dar un nuevo “toque” al sabor aburrido de las galletas y qué mejor opción que esta. Las galletas rondan los dos dólares (cerca de 1.5 euros) y son de edición limitada debido a que depende de cómo vaya la caza de avispas.
No sé vosotros, pero me sigo quedando con los sabores tradicionales. Si el Príncipe de Beukelaer levantara la cabeza…