Desde que era pequeño, a
Yang Yang (en la foto) siempre le ha interesado la comida “basura”, pero en el sentido literal de la palabra.
Y es que entre su dieta alimenticia se encuentra el
beber tinta, agua del váter, champú o cosas que se encuentra por el suelo. Una rara enfermedad que hace que sólo le atraiga la comida que no puede ser nutrida e insalubre. En la actualidad, continúa con este hábito y pesa ya
65 kg con sólo 9 años, el doble que los niños de su edad.
Para que luego digan de la comida basura del McDonald…su dieta sí que es auténtica basura, desgraciadamente.