Eso es lo que tienen que hacer diariamente unos niños chinos para ir al colegio, ya que la única forma de poder llegar es
atravesando unos 200 metros del peligroso río Nujiang, y la única forma en la que lo pueden hacer es
en tirolina.
No sólo resulta un alto riesgo para ellos, sino que los alumnos que tengan un peso reducido no consiguen llegar hasta el final y se quedan en mitad de la tirolina y del río. Pero las autoridades chinas ya se han puesto manos a la obra y
han invertido unos 60.000 dólares (casi 42.000 euros) para la construcción de un puente. Aún así, para que la construcción termine queda mucho tiempo.
Si los niños de por sí tienen pocas ganas de ir al colegio, tener que hacerlo por tirolina la verdad es que se le quitan las ganas a uno…O a lo mejor hasta lo hace todo más interesante y liberan adrenalina.