Hans-Hilger Ropers, director del Instituto Max-Planck de Genética Molecular de Berlin, ha probado con cierto éxito una píldora que estimula la actividad de ciertas células del cerebro, ayudando a aumentar la memoria a corto plazo y a mejorar la atención.
"Los resultados son hasta el momento realmente esperanzadores en roedores y moscas", dijo Ropers, de 62 años, al diario alemán Bild.
A efectos prácticos, según la publicación, esta es la primera medicina contra la estupidez.
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