Más paradojas. Esta vez los protagonistas son Bryan Rocco y
unos aros de cebolla del Burger King.
Bryan se dispuso a terminar su menú del Burger King mientras estaba conduciendo. Pero los inocentes aros de cebolla le iban a terminar pasando factura.
Se le atragantaron- a quien se le ocurre conduciendo- por lo que
se asfixió y se desmayó. El coche perdió el control saliéndose de la carretera y chocando contra un árbol. Accidente que le salvó la vida, ya que
el golpe hizo que saliera expulsado el aro de cebolla atragantado.
Daños colaterales de la comida basura. Aunque si te atragantes con algo, nada de golpecitos en la espalda. Coge el coche y estréllate, solución más que efectiva, o no, nunca se sabe…