La noticia que todos estábamos esperando desde hace tiempo. El mundo ya puede respirar tranquilo.
Ya ha sido detenido el ladrón de tornillos que quería venderlos por Interne luego.
El hombre, de nacionalidad alemana (en la foto), trabajaba en una empresa y cada día
se llevaba desde 1.000 a 7.000 tornillos. En un año, logró robar 1,1 millón de tornillos con un valor aproximado de
110.000 euros que luego vendía a bajo precio por la red. Buena forma de reunir “dinero” a lo tonto…
Que gentuza, desde luego. Que te lleves unos cuantos bolis y folios de la oficina, vale. Pero con los tornillos no se juega.