Si estás harto de que tu perro sea el mismo de siempre, prueba a tunearlo un poco o a sacarle otras funciones extras, por ejemplo.
Por ejemplo, en la primera imagen, la dueña estaba harta de ver al mismo caniche de siempre y lo tuneo de tal forma
que pareciese una tortuga ninja. Con él, no pasarás desapercibido por ningún lado. Yo quiero un perro así, queda dicho.
Mientras que en la segunda, puedes aprovechar que el pelaje de tu perro sea un tanto peculiar para
usarlo como una escoba. Y si lo paseas por la calle pues le ahorras trabajo a los barrenderos.