Gary Aldridge, un ex-reverendo, fue encontrado muerto hace unos meses en unas extrañas circunstancias que no se desvelaron. Pero ahora sale a luz el informe médico donde se desvela que
murió asfixiado mientras se hacía un juego auto-erótico.
Asfixia mecánica accidental. El reverendo estaba vestido con
dos trajes de neopreno, uno encima del otro,
gafas de bucear, aletas y un tubo de snorkel. Además estaba atado con cuerdas y con
una máscara sadomasoquista que le cubría la cara. Como para no ahogarse...
Pero lo más sorprendente, y que dejó claro que fue un juego autoerótico, fue que
encontraron un consolador metido en su ano. Aunque la congregación religiosa opina que todo es un bulo y que se deje ya de especular. Pero la situación en la que se ha encontrado, muy normal no es de todas formas...Vaya forma más bestia y retorcida de darse placer a sí mismo.