La actriz australiana,
Toni Collette, ha plantado cara a sus jefes en la película Cusi cuando le han pedido que se depile las axilas. Quizá le dé miedo la cera en semejante zona, pero la razón que ella da es dar un toque más realista a su personaje. Además, está convencida de haber hecho lo correcto desoyendo las indicaciones de sus jefes. Muchos nos preguntamos que sería de nosotros si también hiciéramos lo mismo.
Después de varias discusiones, Toni parece haberse salido con la suya ya que el jefe de Miramax, Harvey Weinstein, ha cedido a su petición. "Miramax quería que me depilara el pelo de la axila, cosa que yo no quería hacer. Interpretaba a una junkie (yonki, en cristiano)".
Sobre el problema típico que muchos tenemos de que el pelo sigue creciendo (del que ella no se escapa) se defiende Toni, "sentí que ya que estaba creando el personaje, debería mantener el control de todo el pelo del cuerpo". En fin, si esta señorita ha conseguido su propósito debería patentar su método, aunque en España tiene dura competencia con
La Terremoto de Alcorcón, que lleva practicándolo toda la vida.