Si te hicieran fotos en algún momento que estuvieses haciendo algo concreto te asustarías de las caras tan feas que puedes llegar a poner sin darte cuenta.
Eso es lo que ha pasado a los siguientes saltadores de trampolín en el momento de efectuar el salto. Por cierto, los chinos son únicos en poner caras. ¡Vivan los chinos!