Segunda entrega de la saga
Chindogus.
En esta ocasión, después de la definición del otro día, vamos a adentrarnos un poco en la filosofía chindogu, que nada tiene que ver con
chinga todo lo que puedas. Los requisitos para que un artefacto alcance el honor de ser calificado oficialmente como chindogu son los siguientes:
* No puede usarse realmente. ¿De veras?
* Debe haberse construido (es decir existir). Qué sería de un chindogu sin una buena foto...
* Debe tener un espíritu anárquico. Si es que estos japos son unos transgresores...
* Será pensado como una herramienta para uso diario. ¿herramienta?
* No puede estar o ponerse a la venta. ¡ Maldita seaaaa !
* No pueden haberse creado sólo por broma. Estudio de ingeniería requerido.
* No puede ser o contener propaganda. ¿Y cómo piensan financiarse?
* Nunca debe ser o encarnar algo tabú. Me retracto de haberles califiacado de transgresores.
* No puede patentarse ni registrarse bajo ninguna licencia. Fieles a la copia tecnológica...
* No puede promover prejuicios. ... ... ...
¿Ha quedado claro? Pues bien, pasemos a lo que más nos gusta, a ver más chindogus.
Mopas calza-gatos
Bajo el eslogan
Para la asistencia felina en las tareas del hogar se presenta el primer chindogu de hoy. Básicamente consiste en calzar al gato con mopas para quitar el polvo y ay que corretea de arriba a abajo por la casa ayude a mantenerla limpia. Aunque la foto no es muy clara, sí parecer serlo el hecho de que este gato, a juzgar por su aspecto, no es de los que corretean mucho.
Soplador de comida de gatos
Bueno, los japoneses parecen obesionados con los gatos y con la comida caliente. No paran de enfriar lo que se "jartan" a calentar. Pero ya sabéis que si no se calienta tanto, no es sabroso. El hecho es que allí todo el mundo sabe que los gatos odian la comida caliente, pero como también saben que el gato es incapaz de soplar, le han dado la herramienta definitiva para solucionar el problema sin necesidad de ser
Homo Sapiens: el soplador para gatos. No deja de ser una bomba que cuando el gato aprieta expulsa el aire del interior, que debe estar orientado directamente hasta la comida. Me pregunto que si en tantos años de evolución gatuna no se han dado cuenta que al soplar las cosas se enfrían (esa convección...) mucho menos se van a dar cuenta que apretando la bomba sale aire y el aire enfría la comida. En fin...
Por hoy dejamos aquí los inventillos estos, que parece que en esta ocasión era un especial para gatos. Estoy deseoso de ver qué han hecho para los perros...