Y nunca mejor dicho.
Te quedas a dormir con dos amigas con las que tenéis
mucha confianza pero luego resulta que es demasiada: mientras estar dormido una de ellas baja el culo y se dispone a soltar un par (o más) de
flatulencias varias a tu cara...
Donde esté el despertador clásico que se quite todo lo demás...