Un ecuatoriano,
Alcides Moreno, ha vivido en sus carnes un
auténtico milagro y ha batido el récord absoluto en cuanto a caídas de grandes alturas y poder contarlo. Es el peligro que tiene ser obrero de un rascacielos. Moreno, que estaba
sobre un andamio en el piso 47 de un rascacielos de Manhattan (foto),
sufrió junto a su hermano una caída con graves consecuencias.
Moreno sobrevivió pero
se fracturó una decena de huesos, incluidas varias costillas, su brazo derecho y ambas piernas, además de
daños cerebrales y de columna. Mientras que
su hermano, Edgar, no corrió la misma suerte y
falleció en el acto. Alcides ha sido sometido a diez operaciones ortopédicas y ha recibido 22 unidades de sangre, nueve de plasma y varias de plaquetas.
El accidente se debió a que
ninguno de los dos estaban protegidos con un arnés de seguridad, razón por la cual
el abogado de Moreno demandará a la administración del edificio y a la compañía encargada del montaje del andamio.
Para los médicos que Moreno haya sobrevivido es un verdadero milagro, además se recupera satisfactoriamente y
esperan que pueda volver a caminar y recuperarse totalmente.
Si podemos hablar de milagros médicos, éste ciertamente lo merece.