Y es que las vacaciones de Navidad están afectando demasiado no sólo a los adultos, sino también a los niños que tienen que volver al colegio. Normalmente todos tienen que acatar la decisión de su madre, levantarse e ir a la escuela, pero
Diego, mexicano de 10 años,
ha optado por un método más radical.
Con un potente pegamento industrial para zapatos
se pego al cabecero de la cama para que así no pudiese ir al primer día de colegio después de las vacaciones y su madre no pudiera hacer nada. Dos horas pasaron la Cruz Verde y policías intentando despegarlo. Al final
gracias al spray "Afloja-todos" Diego y la cama fueron libres y el niño tuvo que ir a la escuela aunque al menos se perdió algunas horas...
No quería ir a la escuela, no tenía ganas, estaban muy ricas las vacaciones.
No sé por qué se le ocurrió eso si es un niño muy bueno. Es travieso como todos, pero hasta da risa de tan ocurrente que es.