Una broma de cámara oculta rusa de 1995. La broma en sí no tiene nada de especial, de hecho es bastante sosa y mala. Lo bueno llega cuando
una de las víctimas no le sienta nada bien y él mismo termina la broma de una forma un tanto sorprendente.
Se supone que el final de esta broma es un
fake, lo digo porque siempre habrá alguien que opine que es
real...De todas formas
no te la puedes perder: