Una historia
sorprendente. O una historia producto de una posible desvariación de la señora
Lv, no sabemos. Lo cierto es que esta señora asegura que
su gato es capaz de hablar el chino mandarín.
Mimi, su gato, un día le dio por practicar este "apasionante" idioma. Lv, que aunque
se queja de que hable como una niña en vez de como un niño (el gato es macho), asegura que tiene
una pronunciación muy buena (mejor que la mía para más inri)
Lv, nos trae de mano toda la experiencia vivida y cómo descubrió que su gato hablaba. Los pelos como escarpia vamos:
Estaba jugando mahjong en casa con mis amigas, cuando de pronto escuché que alguien me llamaba 'Laolao' (abuelita). Primero pensé que era mi nieta, pero ella no estaba en casa. Ahí fue cuando se dio cuenta que la voz no era de un ser humano sino de su adorable gato. Creo que Mimi aprendió a decir 'Laolao' ya que mi nieta me lo dice todo el tiempo
Cuando se despierta y no ve a nadie alrededor, él suele preguntar: '¿ren ne?' (¿no hay nadie?). Mientras que, cuando estoy con mis amigas jugando mahjong, él se acerca y dice: '¿gan sha ne?' (¿Qué están haciendo?).