Tras una dura y larga investigación, en
El Perro Flaco hemos llegado a una conclusión:
todos los muñecos de juguete esconden un pene bajo su cabeza. ¿Qué no te lo crees? Coge cualquiera de ellos y arráncasela, te darás cuenta de lo que de niño sólo creías que era un triste cuello. Y aquí una prueba en imágenes:
¡Cómo nos engañan!