Y no os penséis que esa relación sexual tuvo mucha chispa o que llegaron más allá del éxtasis. Nada más lejos.
Kirstein Taylor, de 29 años, fue llevada al hospital tras quedarse inconsciente en la cama. Una vez en el hospital, falleció. Su marido, Toby Taylor, testificó que
recibió una descarga eléctrica mientras usaba el secador. Pero tras descubrirse las quemaduras por todo el cuerpo,
Toby tuvo que confesar.
En realidad, la descarga eléctrica se produjo después de que Toby
atase con un cordón eléctrico a su mujer con el fin de obtener placer sexual tras conectarlo y desconectarlo de la corriente eléctrica sucesivamente. Al parecer, una de las
descargas eléctricas que tanto placer le causaba a Kirstein, le produjo una
parada cardíaca.
Su marido, tras no poder pagar la fianza, fue encarcelado por
homicidio involuntario y conducta temeraria. El forense aún no sale de su asombro:
"Nunca vi una cosa así. Incluso si lo hicieron antes, debían saber que eso puede matar a una persona".