Aunque la broma sea un poco de mal gusto, la verdad es que el futbolista albanés
Bekim Kastrati nos lo ha puesto a "huevo" a todos para bromear un poco con su actual situación.
En un amistoso contra el Bayern Munich,
Kastrati sufrió un choque aparatoso contra otra jugador. Logró poder seguir jugando sin problemas, aunque con un intenso dolor. Dolor que horas más tarde se tradujo en u
na evacuación de urgencia al hospital donde le extirparon un testículo. Es decir, que al final ha acabado haciendo honor a su apellido. Hay apellidos que te marcan para siempre tarde o temprano, quieras o no...