Si ya de por sí da bastante coraje cuando vas a algún sitio y te encuentras el
típico cartel en la puerta en la que dice que han cerrado por tal razón, encontrarse este cartel debe ser lo más de lo más. Y es que
las excusas para tomarse un día de descanso empiezan a escasear, ¿seguro que el cliente es quién tiene que descansar?