Ser el hermano mayor de la familia siempre tiene muchas ventajas. Sobre todo sobre el hermano más
pequeñajo, al que puedes
mangonear tan tranquilamente sin que este tome represalias contra ti. Por ejemplo este de la foto se ha quedado muy a gusto
pintorreándole toda la cara y lo que no es la cara. Él, alza la mano en un gesto de triunfo y superioridad...