Ser reportero es sinónimo de tener que llevarse
más de una ostia con el paso del tiempo. Eso no se puede evitar. Y encima nosotros difundiéndola y riéndonos de ellos... Así que creemos que la mejor forma de solidarizarnos con ese duro y sacrificado trabajo es poniendo u
na buena ostia de un reportero atropellado en plena nieve.
¡Vaya voltereta!