Esta señal al paso que vamos la tendrían que poner por cada esquina de las calles, no porque la gente vaya defecando al gusto del consumidor y donde quiere, sino por las caquitas de perro tan monas. Ahora
en Alemania, en un bosque donde la gente tenía por sana costumbre cagar lo cual resultaba un poco difícil su tránsito,
han puesto una señal que prohíbe cagar. Y como buena señal que es, tiene que resultar bastante explícita. ¿La veremos pronto por aquí?