Desde luego,
Francis Tovey ha creado
uno de los suicidios más extraños y peculiares, de hecho casi ni se le podría considerar un suicidio.
Y es que a este anciano de 81 años le sentó bastante mal que sus familiares le aconsejaran que dejara la casa y se fuese a una residencia de ancianos. Tan mal se lo tomó que
planeó su propio suicidio. Su plan era
construir un robot que lo matase. Para ello tuvo como cómplice a Internet, donde encontró las instrucciones precisas para construir una
compleja máquina que contaba con una sierra eléctrica conectada a una pistola semiautomática cargada con cuatro balas, y podía disparar varias veces activada por control remoto.
El pasado martes,
Francis Tovey fue encontrado muerto de un disparo en la entrada del garaje de su casa. De hecho, lo hizo en ese lugar para que unos operarios que trabajaban en la casa vecina lo encontraran muerto. Hasta esta parte del plan fue un éxito, ya que un carpintero de allí escuchó los disparos y lo encontró muerto con
varios disparos en la cabeza.
Y todo esto es cierto. Además para que todo el mundo supiese su peculiar suicidio a manos de un robot,
escribió unas notas para dejarlo todo claro y donde describió todo el proceso.