¿Susto o alegría? Suponemos que un poco de las cosas fue lo que sintieron los familiares de
Felicita Guizabalo, una mujer de 33 años que
recobró la vida en mitad de su propio velatorio.
Felicita padece un
cáncer generalizado y debido a esta grave enfermedad fue llevada al centro de salud de su pueblo, donde no pudieron hacer nada por salvar su vida y la declararon
clínicamente muerta. Fue en mitad de su velatorio cuando
recobró sus signos vitales ante la sorpresa de todos mientras l
a vestían para meterla en el ataud. De pronto, abrió los ojos y empezó a moverse. Una sorpresa sobre todo después de ver como
el cuerpo estaba frío y no respiraba.
Felicita Guizabalo ahora es apodada como "
La Muerta" y se encuentra bien, a pesar de su grave enfermedad.
Estoy bien, tenía dolor de estómago, pero él (Dios) me sanó y me devolvió la vida", señaló la mujer.