Esta es la frase con la que el cachondo del comandante de un avión de American Airlines dio la bienvenida a sus pasajeros después de que se retrasar su vuelo. Y es que uno de estos artrópodos se coló en el avión, que iba de Miami a Toronto. ¿Y de dónde salió? De la mochila de un pasajero que había estado en Costa Rica. Rollo Jorge Blass pero en vez de chistera y conejos, mochila y escorpiones. El hecho es que el bicho consiguió escapar de su cautiverio y vengarse a su manera, picando a uno de los pasajeros. Después, el artrópodo fue capturado y nosotros nos vengamos como solemos hacerlo, matándo. El joven "picado" no corría peligro por ser una especie de escorpión no mortal. El pasajero que transportaba el "pasajero polizón" tuvo suerte de no ser acusado de terrorismo involuntario.
No sabemos cuánto se pudo retrasar el avión en Toronto, pero tras las medidas pertinentes puso rumbo de vuelta a Miami. Historias para no dormir
made in the USA. Quizá Jerry Bruckheimer se base en ella para hacer una peli taquillera. Que no se olvide de llamar al piloto del avión, que tiene madera.