Aunque parezca que vivimos en un país libre, esto no es del todo así. Sin ir más lejos, uno no puede llamarse como quiere. Eusebio sí, Darling no. A una joven colombiana se le ha negado la residencia española por el mero hecho de llamarse
Darling. Cuando ya tenía todos los papeles en regla, acudió al registro civil donde fue rechazada porque su nombre de pila no se ajustaba a la legislación española.
"Me llamo Darling y siempre me llamaré así. Es un elemento esencial de mi personalidad", dijo al diario la joven, de 33 años, cuyo nombre es corriente en Colombia pero no reconocido en España. Según la ley, está prohibido que el nombre "perjudique a la persona, los disminutivos coloquiales, o los nombres que induzcan en su conjunto a un error en cuanto al sexo". ¿Dónde está el prejuicio para una persona que lleva 33 años de su vida llamándose Darling. La segunda excusa es también un poco barata, ahí tenemos a Jose Toledo, la presentadora de 'Gente', ¿a ella sí le dejaron llamarse con un hombre? Cosas que tiene la vida...