Ya tenemos el resumen del segundo episodio de la sexta temporada de American Idol. Como hicimos con el primero, vamos a dar un repaso a los
freaks que se han dado a conocer en esta ocasión. Directamente desde Seattle, nos llega...
Jennifer Chapton, "the Hotness"
¡ Qué calor ! Esta chica apodada en el instituto
the hotness, algo que no sé si acertadamente podríamos traducir como "la calentura", canta de pena. Esperaba algo más de ella que grititos orgásmicos.
Ahora seguro que para muchos, en vez de "la calentura", es "la calenturienta". ¿Querría usar el chicle para provocar a Simon?¿ A Randy?... ¿A Paula?
Darwin Reedy, una fan de Paula
Darwin debería aprender de su madre y quedarse calladita sin cantar. Su concepto de "sexy" la ha llavado tan lejos que ni siquiera lo es. Encima canta
Don't Cha de las Pussy Cat Dolls. Disfrutad del espectáculo.
Melissa Stavros, todo simpatía
Esta chica tan simpática enfundada en una redecilla rosa, aparte de no hacerlo mal del todo tiene unos brazos más grandes que mi primo Beethoven el San Bernardo. Sintiéndolo por ella, el resultado es NO.
Nicholas Zitzmann, un "pringaíllo"
Nicholas es el candidato del día a decir que es un actor. Los movimientos esos que hace tipo coral me parecen tan forzados que no me los creo. Aunque cada uno que saque su propia conclusión... y sus risas.
DIA 2 SOBRE EN SEATTLE
Kenneth Brigss, Topo Yiyo
No sé como se escribe "topo yiyo", y me da igual. Pero este tío (si es que así se le puede llamar) es como él. Tercio hombre, tercio mujer, tercio ratón o algo así. Una amalgama extraña que según él se parece a Justin Timberlake, Back Street Boys, N' Sync...
Efectivamente, Simon está de acuerdo conmigo. Este tipo es horrible y es como uno de esos critters que viven en la jungla. Paula se esconde debajo de la mesa. ¡Todo un circo!
Jonathan Jayne, el amigo de Kenneth
No haré chistes fáciles...
Steven Tohen, un buen colofón
Como punto y final de la entrada de hoy os dejo con el crack de la jornada, en dura pugna con Kenneth. No os ríais tanto como Randy si no queréis pasarlo mal.
Hasta la próxima