Hoy tenemos el gusto de presentar a un tonto de esos muy tontos, lo cual nos gusta mucho y estamos encantados. El protagonista esta vez es un señor que
se ofrece hacer de rampa para que una moto salte (bueno, sujeta una rampa de madera con la espalda más bien...).
Imaginaos como termina la cosa... bueno mejor mirad en vez de imaginad: