Ser maquinista de tren debe de ser bastante aburrido. Por eso los maquinistas tienen sus propios trucos y métodos para echar esas horas de trabajo. Pongamos un ejemplo, en los Países Bajos
la maquinista del tren que realizaba el trayecto entre Zwolle y Leeuwarden
recurrió a la masturbación. El probelma fue que se dejó el micro encendido y
todos los pasajeros del tren se enteraron de lo bien que se lo estaba pasando: