Ayer por fin llegó el día, el día en el que el frikismo por fin se apoderaba de nosotros en Eurovisión. Y al final la cosa no salió tan mal. Habrá que plantearse el hecho de que un actor haya quedado mejor que muchos cantantes profesionales y apuestas serias.
Rodolfo tuvo que conformarse con el puesto 16 (el mejor después de 4 años), aún así el momento en el que millones de europeos veían a es personaje tan extraño bailar y cantar
el Chiki Chiki mientras nosotros nos reíamos en nuestras casas, eso no nos lo quitará nadie jamás.