Un hombre de 51 años, George Turklebaum, trabajaba en una aseguradora en una oficina de 24 trabajadores hasta que sufrió un paro cardiaco que le costó la vida. Esto sucedió un lunes por la mañana, pues bien, hasta el sábado no se percataron de que había muerto, y lo hicieron el personal de limpieza al extrañarse de que alguien estuviese trabajando un sábado allí.
Nadie absolutamente se dio cuenta de la muerte del hombre, ni el olor que emanaba. Al parecer, George era de carácter reservado, así que ésa fue una de las posibles causas para las que nadie notase su muerte. Aun así, por muy reservado que sea alguien, es casi imposible que no se relacione con nadie en una semana.
Toma nota; en el trabajo puedes estar una semana de cuerpo presente sin trabajar; hasta puedes llevarte tu PSP que nadie notará que no trabajas.