Así se puede ver en la
Universidad de Guadalajara. Y no, no es que esta universidad haya encontrado la fórmula de poder viajar en el tiempo, es que
en una de las mesas de las aulas
podemos encontrar un verdadero indicio que demuestra que la gente viaja en el tiempo.
Fijaos lo que fue descubierto
el 8 de junio de este año: