La noche del sábado pasado resultó herido un agente de policía al comer una hamburguesa que contenía cristales, el hombre de 40 años de edad, mordió y masticó un trozo de hamburguesa tras lo cual sufrió varios cortes y heridas, y fue entonces cuando miró la hamburguesa y se encontró con que alguien la había llenado de pequeños cristales.
Tras este incidente sus compañeros se vistieron de paisanos y se dispusieron a investigar lo ocurrido, todo quedó al descubierto cuando uno de los agentes de incógnito vio como el cocinero del establecimiento escupía a una hamburguesa destinada a otro policía.
La prensa local explica el incidente alegando que el cocinero no tenía en muy alta estima a los miembros de la ley.