En Siberia son frecuentes las nevadas dado su clima frío y por lo tanto son normales las nevadas. Pero... nieve blanca, no amarilla tal y como está sucediendo desde hace tres días en Tomsk y Tiumén, dos regiones de Siberia.
La nieve es viscosa, amarillenta y de un olor un tanto desagradable. Al parecer se debe a una contaminación provocada por el factor tecnológico, y aunque los científicos dicen que no es peligrosa para la población, se ha recomendado purificar el agua.
Yo personalmente no puedo evitar pensar en que quizás no sea un factor tecnológico lo que la haya provocado, porque a ver, analicémoslo: viscosa... amarillenta... mal olor... ¿Orina? Vale, falla lo de viscosa pero oye, nadie es perfecto.