Un chino de 35 años goza por fin de pene, en una operación en la que los cirujanos tuvieron que usar tejidos y músculos del pecho y huesos de la cadera para formar un pene de 14 centímetros. Ahora por fin podrá gozar de una vida sexual normal, aunque todavía no tiene testículos.
Lógicamente os preguntaréis, ¿y cómo es que le arrancaron el pene de pequeño? ¿Alguna cultura china? No, nada de eso. Un perro se lo arrancó a mordiscos cuando era pequeño, lo que le ha causado daños psicológicos terribles, además de no tener relaciones sexuales, tenía problemas con el aparato urológico, voz estridente y falta de cabello.
Problemas psicológicos no me extraña... ya me imagino que no se acercará a ningún perro jamás. Yo por si acaso tengo tomada esa medida desde hace algún tiempo, ¡mejor perro solitario que mal mordisqueado! Ahora que lo pienso, si le hacen la típica gracia cuando esté callado y no hable mucho de: "¿Qué pasa? ¿Te ha comido la lengua el gato?", estoy seguro que le entrarán ganas de decir: "No, no era un gato y tampoco una lengua".