Un hombre de 63 años ingresó el viernes en un hospital del barrio de Palermo de Buenos Aires, con cinco heridas de bala en su cuerpo. Cuando fue preguntado por el origen de las balas el hombre respondió: "Me quise quitar la vida". Obviamente, ha fracasado en su intento de suicidio, y la policía ha afirmado también que se trata de "tentativa de homicidio". El hombre estaba casado y con un hijo.
No se sabe cómo llegó al hospital, pero ya es mala suerte que con cinco balas en su cuerpo no haya triunfado en su intento de suicidio; más de uno le gustaría tener su "suerte". Lógicamente, si no ha logrado suicidarse ha sido porque no tenía la valentía y/o disposición suficiente a hacerlo, porque una bala en determinados sitios causa la muerte casi instantáneamente.