Nunca intentes derribar un muro de hormigón a patadas. A menos que tus intereses se hallen en que quieras ser uno de nuestros tontos. Eso es lo que ha pasado a este señor, y ya que acaba mal al menos que tenga su minuto de gloria:
Vídeo propuesto por nuestro lector Nerou a través de nuestro correo. ¡Gracias!