El amor que siente un abuelo por un hijo no es comparable al que siente por su nieto. O al menos eso ha demostrado. En Sao Paulo, mientras un chico jugaba con sus amigos en un riachuelo fue atrapado por una anaconda. Los amigos del chico, llamado Mateus, fueron a buscar a su abuelo, que llegó al rescate para salvar a su nieto.
El abuelo con un cuchillo y unas piedras, logró herir a la anaconda, la cual se encontraba envolviendo el cuerpo de su nieto, hasta que finalmente soltó a Mateus. Luego en el hospital, Mateus recibió 22 puntos y el alta, ya que aunque la anaconda no era venenosa, podría haberlo matado al enroscarse en él y sofocarle hasta la muerte.
La anaconda pesaba 35 kilos y aunque generalmente no suelen atacar a las personas, esta vez sí sucedió. No me quiero ni imaginar el trauma psicológico que le ocasionó al chico, que tan sólo tenía ocho años. Afortunadamente, es bastante difícil que en España sucedan cosas de este tipo ya que los ríos suelen ser más inaccesibles para la gente.