Y no será la primera me parece. Una egipcia ha solicitado el dirvocio porque su marido pasa sus noches navegando por Internet y únicamente se dirige a ella a través de e-mails. "Mi marido me ignora por completo, y nada más llega a casa se conecta a Internet para chatear con mujeres", declaro la mujer, que está casada desde hace cinco años y es madre de dos niñas.
También especificó que cuando su marido quiere algo, le envía e-mails desde su trabajo. Por su parte, el marido ha rechazado presentarse al tribunal de conciliación y la demanda de dirvocio ha sido enviada a los juzgados. Debo reconocer que por lo menos es una manera bastante curiosa de comunicarse con su mujer, y te ahorra bastantes dolores de cabeza.
Dejando a un lado que chatee con mujeres, no creo que sea el único hombre que deja que su mujer se acueste primero y él se quede con el ordenador en Internet haciendo vete a saber tú qué, sólo que éste se pasó de la raya.