En Lima, Perú, cuatro ladrones robaron una caja fuerte de una casa, pero la tuvieron que abandonar en una calle céntrica al no poder arrancar el vehículo por exceso de peso. Sí, parece ridículo, pero esto sucedió.
Colocaron la caja fuerte, de 300 kilos y 1.5 metros de alto en la parte trasera de una camioneta, y al ver que el vehículo no avanzaba, decidieron tirarla a la calle. Lo curioso es que luego se necesitaron seis personas para poder cargarla y trasladarla al interior del negocio de donde había sido robada.
Este robo está a la altura de las chapuzas de Manolo y compañía, o incluso de las películas de humor de Mr. Bean, porque que robes algo y que no puedas llevártelo porque pesa demasiado, es de risa.