En Francia, un hombre al que le prohibiern la entrada en una discoteca de la localidad francesa de Barthenheim optó por un método alternativo de entrada. En coche, y a lo grande. Según señaló la policía fue porque se le quedó pegado el pie en el acelerador.
Del hombre, sólo se sabe que tiene 42 años (no sé por qué, pero era de esperar que fuese más joven). El hombre, tras prohibirle la entrada, cogió su vehículo y se lanzó contra la puerta de la discoteca sin causar heridos aunque él perdió el conocimiento. Cuando lo recuperó afirmaba que se le quedó pegado el pie al acelerador y que no pretendía hacer eso.
Obviamente, no hagais esto en vuestras casas cuando no os dejen entrar en una discoteca, pensad también en el pobre portero que también tiene familia.