La canción de hoy, aunque parezca más seria que las otras, no deja de tener una letra de esas que aunque intentes sacarle un significado no podrás. Y es que el mayor mérito del cantante es
rimar italiano con mano, argentino con mismo y español con sol. Tiene el elemento imprescindible de dos gachís que enseñan el culito cuando bailan y hay que reconocer que al menos la guitarra está un poco trabajada.