Hoy os vamos a mostrar uno de esos aparatos que
no puedes usar más que en la intimidad de tu propia casa, porque si es en la de tus padres probablemente tampoco lo puedas usar. Y es que en cuestión de sexo, la discreción es lo primero y con esto serás de todo menso discreto. Porque una cosa es tener una muñeca hinchable guardada en un cajón, otra es tener una lata de esas especiales debajo de la cama. Pero
un aparato de un metro por un metro es más difícil de ocultar.
El caso es que este aparato
te permite masturbarte sin tener que usar las manos, es decir que puedes ponerte a estudiar mientras le vas dando tralla al asunto. Ya sea
comiendo, tocando el piano, o jugando al ordenador, puedes mantener tu músculo de entre las piernas en marcha. Eso sí cuando venga tu novia te costará explicarle porque tu máquina de gimnasia sólo tiene un agujero.