Los perros no somos tontos y por eso observamos muy bien a los dueños para luego tomar nota y hacer todo lo que nos gusta de ellos. La mayoría de las veces no se enteran pero siempre hay algún perro que
se deja llevar por el momento y le pillan in fraganti. Ese es el caso de Manolo, mi primo, que había aprovechado que el dueño se había largado para ver un poco de porno en internet y le pillaron en el acto.