Se queda
sin empleo y sueldo durante 10 días por llevar un pendiente al trabajo. Esto ha sucedido en la comisaría del barrio centro de Madrid, en la que el comisario jefe ha decidido castigar a un policía por presentarse con un pendiente pequeño cuando
había pedido explícitamente que no se presentara nadie sin su uniforme y con pendientes. El policía por su parte alega que forma parte de su uniforme de camuflaje.
El policía en cuestión trabaja de incognito en operaciones de narcotráfico, homicidios y robos y por eso lleva ese pendiente. Además dice que únicamente
les había llamado para entregar una circular. Por ahora le han castigado por desobedecer a un superior pero parece que dentro de poco se aprobará una ley en la que no se permitirá a los policías llevar tatuajes o pendientes.