Aunque pueda parecer una tontería, en una boda hay que tener muchos detalles controlados, la lista de invitados, el menú, el traje y demás. Pero aunque parezca mentira, una de las cosas que hay que tener más controladas es
la persona con la que te casas, no vaya a ser que te estés casando con alguien que no conoces. Y esto es lo que le pasó a un embajador árabe que
había concertado su boda con una joven.
El problema es que sólo la había visto en foto y durante su noviazgo sólo la había visto con un velo en la cara. De ahí su gran sorpresa cuando al ir a besarla
descubrió que era barbuda y bizca y que no se parecía en nada a la chica de la foto que le habían enseñado y que resultó ser la hermana de la novia. Por eso pidió que
le devolvieran los 135.000 euros en regalos que se había dejado y que anularan el matrimonio. Pero sólo ha conseguido lo segundo.