Hoy un juzgado de Eibar ha declarado procedente el despido de una mujer que fue en chats por Internet ofrecía datos personales sobre su lugar de trabajo y que incluso, reconocía que se pasaba el día chateando durante el horario laboral. Pero, no se trata sólo de esto sino que además instaló programas camuflados en el ordenador de la empresa e incluso, bajaba música.
La empresa se dio cuenta de lo que hacía, y como consecuencia de ello, realizó una inspección -en la que se le ofreció a ella estar presente, pero lo rechazó- en el ordenador para comprobar todo esto, y se observó claramente que el ordenador iba más lento de lo normal, a causa de programas que no tenían nada que ver con la actividad de la empresa.
La mujer trabajaba de auxiliar administrativa de informática, y en contra de lo que pueda pensar la opinión popular, se lo montó bastante bien porque estuvo tres años así... ya tiene mérito. Y pensábamos que lo de timar al jefe era sólo cosa de hombres...