La abuela británica de 68 años, que poseía y cultivaba cannabis alegando que para usos medicinales ha sido condenada a 250 horas de trabajos sociales. El caso no es nuevo, puesto que meses atrás ya se había declarado culpable de posesión y de suministro de cannabis y rehuyó la prisión, pero un chivatazo hizo que la Policía descubriese que la mujer seguía cultivando e incluso encontraron plantas en su armario.
Otra de las cosas curiosas de este caso es que alega que usa el cannabis para cocinar y tiene dos nietos, entonces, ¿les está drogando al cocinar? Ay... ¡hay que tener cultivo con las abuelas!